Orgullosos de Nuestra Historia y Oficio Familiar
Tres generaciones unidas por un oficio artesano en el corazón de nuestra fábrica.
El inicio de un legado familiar
En 1952, los padres de Alfonso Elcinto fundaron nuestro primer taller en la calle Las Cruces nº16. Allí nació nuestra pasión por la cerámica. Fue en ese entorno donde se iniciaron los cimientos de este oficio que requiere paciencia, precisión y, sobre todo, mucho respeto por la materia prima.


Forjando nuestro propio camino
En 1986, Alfonso inició su camino por separado fundando su propia empresa. Con el apoyo incondicional de su mujer, Josefina, y el esfuerzo compartido de sus hijos, la empresa comenzó a crecer y consolidarse.
Esta evolución nos llevó en el año 2000 a trasladarnos a nuestras actuales instalaciones en el Polígono Industrial "Los Alfares". Un espacio amplio y cómodo donde podemos dar rienda suelta a nuestra capacidad de fabricación sin perder ni un ápice de nuestra esencia artesanal.
Reconocimiento a Toda una Vida de Oficio
El orgullo de nuestra familia se vio recompensado con un hito inolvidable. En el año 2025, la ciudad de La Rambla, cuna de la mejor tradición cerámica, otorgó a Alfonso Elcinto (padre) el título de Alfarero Honorífico.
Este galardón premia su dedicación al arte de la alfarería durante más de tres décadas. Es el aval de una vida entregada al barro, y la garantía de calidad que respalda cada pieza que sale de nuestra fábrica hoy en día.


Tradición adaptada a los nuevos tiempos
En la actualidad, Alfonso Elcinto (hijo) continúa con el desempeño de este oficio tradicional con el respaldo y la sabiduría de sus padres. Bajo su dirección, hemos sabido adaptar los procesos tradicionales a las nuevas tecnologías y tendencias estéticas actuales.
No somos solo una fábrica; somos una familia que sigue creyendo en el valor de lo hecho a mano, en la resistencia de los materiales nobles y en la belleza de una pieza bien terminada.
